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Por qué muchos emails nunca se abren — y 5 errores comunes al enviar newsletters


El email marketing sigue vivo (pero la competencia es feroz)

A pesar del auge de las redes sociales y la IA, el correo electrónico sigue siendo el canal con mayor retorno de inversión (ROI). Pero hay un problema: captar la atención es cada vez más difícil.

La bandeja de entrada es un espacio sagrado y saturado. Si tus tasas de apertura están cayendo o nunca despegaron, probablemente estés cometiendo uno de estos errores fundamentales.

1. Asuntos aburridos, engañosos o “spammy”

El asunto (subject line) es el 80% del éxito de tu email. Si no convence en 2 segundos, el email se borra sin leer.

Errores comunes:

  • Ser críptico: “¿Sabías esto?” (Demasiado vago).
  • Ser aburrido: “Boletín mensual #43” (A nadie le importa el número).
  • Usar “clickbait” falso: “URGENTE: Tu cuenta…” (Esto destruye la confianza).

Solución: Usa asuntos que despierten curiosidad o prometan un beneficio claro y específico.

2. “Spray and Pray”: Enviar lo mismo a todos

Tratar a toda tu lista como un bloque homogéneo es una receta para la irrelevancia. Un cliente que te compró hace 3 años no tiene los mismos intereses que uno que se suscribió ayer.

Si envío una oferta de “Software Avanzado” a alguien que apenas está aprendiendo lo básico, no solo no abrirá ese email, sino que dejará de abrir los siguientes porque aprende a ignorarme.

3. Falta de consistencia (y de identidad)

¿Escribes solo cuando necesitas vender algo? Ese es un gran error.

La relación con el suscriptor se construye con consistencia. Si desapareces por 3 meses y vuelves con un “¡CÓMPRAME!”, la reacción natural es “¿Quién es esta persona?”.

Además, asegúrate de que el nombre del remitente (“Sender Name”) sea reconocible. Un email de “Empresa X - No Reply” tiene muchas menos chances que uno de “Juan de Empresa X”.

4. Ignorar la experiencia móvil

Más del 60% de los correos se abren en dispositivos móviles.

Si tu email tiene columnas que no se apilan, texto diminuto o imágenes gigantes que tardan en cargar, el usuario lo cerrará inmediatamente. Un diseño “responsive” no es un lujo, es un requisito técnico básico.

5. Descuidar la entregabilidad técnica

Puedes tener el mejor contenido del mundo, pero si tu email cae en Spam, nadie lo verá.

Muchas marcas envían correos sin configurar correctamente sus protocolos de autenticación (SPF, DKIM, DMARC). Para los proveedores como Gmail y Outlook, esto es una señal de alerta.

Consejo: Usa herramientas como Mail-Tester para verificar tu puntuación antes de enviar campañas importantes.

Conclusión

Mejorar la tasa de apertura no es suerte, es empatía y técnica.

Ponte en los zapatos de tu suscriptor: ¿Abrirías tu propio correo si lo vieras entre otros 50 en tu bandeja de entrada? Si la respuesta es “quizás”, es hora de repensar tu estrategia.


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